Dialogue with Zeki
Dialogue
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Event WIP: da-event-lunarnewyear
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Script:
You: Hablando del incidente con el árbol de los deseos…
You: Todo el mundo dice que te vieron allí cuando sucedió.
Zeki: Vale…, sí, me has pillado, colega. Dado que soy tu shepp y todo eso, puedo confiar en ti con la verdad y nada más que la verdad. Bueno, de perdidos, al río.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You: Todo el mundo dice que te vieron allí cuando sucedió.
Zeki: ¡Pfff! ¡Vaya montón de estiércol de ormuu! ¡Qué iba a estar allí!
Zeki: … Vale, o quizá sí. Y quizá también viese los deseos cayéndose del árbol.
You:
¡Tanto suspense me va a matar!
Zeki: Bien. Lo confieso. Fui yo. Fui yo quien tiró esos deseos del árbol.
Zeki: Échale las culpas a Kenli. ¡Él me obligó a hacerlo!
You:
¡Kenli es más astuto de lo que pensaba!
Zeki: ¡No lo subestimes! Puede que parezca un tipo simpático, pero es más astuto que esos chapaas del demonio.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¿De verdad es culpa de Kenli?
Zeki: ¡Por supuesto! Puede que parezca un tipo simpático, pero es más astuto que esos chapaas del demonio.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¿Te amenazó con un bocadillo mohoso?
Zeki: No, pero si lo hiciera, te aseguro que haría cualquier cosa que me pidiera.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Por una cosa o por otra, siempre es su culpa.
Zeki: Te estás pareciendo mucho a Eshe, colega. Es un poco rarillo.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¿Puedes contarme qué sabes?
Zeki: Bien. Lo confieso. Fui yo. Fui yo quien tiró esos deseos del árbol.
Zeki: Échale las culpas a Kenli. ¡Él me obligó a hacerlo!
You:
¡Kenli es más astuto de lo que pensaba!
Zeki: ¡No lo subestimes! Puede que parezca un tipo simpático, pero es más astuto que esos chapaas del demonio.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¿De verdad es culpa de Kenli?
Zeki: ¡Por supuesto! Puede que parezca un tipo simpático, pero es más astuto que esos chapaas del demonio.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¿Te amenazó con un bocadillo mohoso?
Zeki: No, pero si lo hiciera, te aseguro que haría cualquier cosa que me pidiera.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Por una cosa o por otra, siempre es su culpa.
Zeki: Te estás pareciendo mucho a Eshe, colega. Es un poco rarillo.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Vaya, esto se está poniendo interesante.
Zeki: Bien. Lo confieso. Fui yo. Fui yo quien tiró esos deseos del árbol.
Zeki: Échale las culpas a Kenli. ¡Él me obligó a hacerlo!
You:
¡Kenli es más astuto de lo que pensaba!
Zeki: ¡No lo subestimes! Puede que parezca un tipo simpático, pero es más astuto que esos chapaas del demonio.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¿De verdad es culpa de Kenli?
Zeki: ¡Por supuesto! Puede que parezca un tipo simpático, pero es más astuto que esos chapaas del demonio.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¿Te amenazó con un bocadillo mohoso?
Zeki: No, pero si lo hiciera, te aseguro que haría cualquier cosa que me pidiera.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Por una cosa o por otra, siempre es su culpa.
Zeki: Te estás pareciendo mucho a Eshe, colega. Es un poco rarillo.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Anda, suéltalo ya.
Zeki: Bien. Lo confieso. Fui yo. Fui yo quien tiró esos deseos del árbol.
Zeki: Échale las culpas a Kenli. ¡Él me obligó a hacerlo!
You:
¡Kenli es más astuto de lo que pensaba!
Zeki: ¡No lo subestimes! Puede que parezca un tipo simpático, pero es más astuto que esos chapaas del demonio.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¿De verdad es culpa de Kenli?
Zeki: ¡Por supuesto! Puede que parezca un tipo simpático, pero es más astuto que esos chapaas del demonio.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¿Te amenazó con un bocadillo mohoso?
Zeki: No, pero si lo hiciera, te aseguro que haría cualquier cosa que me pidiera.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Por una cosa o por otra, siempre es su culpa.
Zeki: Te estás pareciendo mucho a Eshe, colega. Es un poco rarillo.
Zeki: Iba a salir cuando Kenli apareció de la nada. ¡Casi me desmayo del susto!
Zeki: El gritó, así que yo grité también y dio un brinco, con todo el pelaje erizado. Debió haber golpeado sin querer algunos de los deseos del árbol en el proceso.
You:
Entonces, ¡debes haber saltado muy alto!
Zeki: Oh, claro que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Debes de haberte asustado mucho.
Zeki: Por supuesto que sí.
Zeki: No sé si has visto alguna vez a un grimalkin asustado, pero cuando alguien nos asusta, soltamos un maullido feroz y saltamos muy alto. Hablo de saltar dos o tres veces nuestra altura, bastante alto.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
¡No puedo creer que me lo haya perdido!
Zeki: ¡Oye! ¿Te crees que mis sustos son un espectáculo gratuito? Si piensas señalarme mientras te partes, al menos págame.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
You:
Me resulta difícil creer que eso es lo que sucedió.
Zeki: Bueno, es la verdad, compi.
Zeki: No sé si alguna vez has visto a un grimalkin asustado, pero si alguien nos da un susto por sorpresa, lanzamos un terrible aullido y pegamos un salto de muerte. Como dos o tres veces nuestra altura.
Zeki: Eso es lo que me pasa por intentar echar un vistazo a los deseos. Supongo que la curiosidad sí que mató al gato.
You: Me pensaba que no te interesaban los deseos.
Zeki: Aún no. Solo sentía curiosidad por ver qué deseaba la gente… Por negocios, claro está.
Zeki: Espero que causar ese pequeño percance con el árbol no vaya a repercutir negativamente en mi suerte el próximo año. No es que haya sido el tipo más afortunado de la ciudad.
Zeki: Supongo que si tuviese que pedir un deseo, ¡seguramente sería tener más suerte!
Zeki: *Ay*
You: ¿Qué pasa?
Zeki: Oh, no hay de qué. Hablar de todo esto de los deseos me hace recordar los viejos tiempos, antes de que me fuera por mi cuenta. Me pregunto qué será de ellos.
Zeki: Bueno, me encantaría charlar contigo un poco más, pero tengo cosas que hacer y seguro que tú también.
Zeki: Tienes mi permiso para contarle al viejo Chayne lo que pasó de verdad en el árbol de los deseos. Seguro que lo quiere saber.
Zeki: Nos vemos, colega.
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