Mail from Jel
He ido al pueblo a entregar los canapés. Y, por cierto, estaban casi tan deliciosos como tú, cariño. (Tú no digas ni mu, pero he probado uno de camino a casa de mi hermana). Se ve que la mala planificación de Amara va más allá de relegarme a mí al catering. Le ha dejado a mi hermana Imani, la persona más tímida que conozco, la responsabilidad de organizar un desfile en honor a mi madre, y eso que no le corre ni un poquito de arte por las venas. La innovadora de mi hermana Nia, a cargo de la decoración, ha elegido unas sillas horripilantes fabricadas con clavos. Según ella, es un reflejo de que en estos eventos "importa más la forma que la utilidad". Fara, que es un encanto y no sabe decir que no a nada, debía mandar las invitaciones y ha invitado a todo el pueblo, incluso a gente a la que no conocen ni en su casa. Y Sekai, la más joven, iba a encargarse de los canapés, pero al final se negó. ¡Vamos, que no había pensado nada para mí! Me ha dejado hecho polvo, y creo que me he visto una arruga en la frente. ¿Puedes venir a ver? De Tish no me fio un pelo, es demasiado maja.

